sábado, 3 de enero de 2015

Este nuevo año, recuperemos aquella otra forma de vivir, de mirar...



Este año nuevo ha comenzado frío, frío, frío…, pero PRECIOSO.Y lo atestiguo con una de las muchas fotos que estoy sacando todas estas mañanas de gélidas heladas.

Deseo que este sea un gran año en el que se hagan realidad esos sueños que nos quedan por cumplir, y así podamos comenzar a soñar con otros nuevos. Porque los sueños no deben abandonarnos nunca. Ni el amor por quienes nos rodean, ni las ganas de compartir nuestro tiempo con ellos, ni la felicidad de vivir, de detenerse a mirar…

Estos días recordábamos en casa cuánto tardábamos en llegar a los sitios cuando íbamos con nuestros hijos pequeños, porque ellos se entretenían mirando una piedra, una ramita, un bichito minúsculo, dando pasos atrás para volver a mirar… Y llegué a la conclusión de que quiero recuperar eso. Siempre habrá momentos de prisas, agobios y miles de cosas por hacer, pero si me lo propongo en serio también habrá momentos serenos de contemplarlo todo con los ojos de la niña que también yo fui. Sé que lo conseguiré. Ya lo estoy haciendo a ratos. Y es muy agradable. Os invito a probar. Para comenzar basta con unos minutos. Os convertiréis en adictos ¡jejeje!


Os envío un abrazo grande, grande, grande y lento como esos en los que se eternizan los niños

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